Si su unidad ya tiene funcionando una aplicación o un desarrollo propio, o utiliza inteligencia artificial para alguna tarea (un asistente, una automatización), comuníquelo. Cuenta igual si la aplicación se hizo con IA o sin ella. Nada se interrumpe por declararlo: saber qué hay en marcha permite acompañar su securización, darle alojamiento adecuado si lo necesita y cumplir la obligación de inventario de los usos de IA. Un envío por cada aplicación o uso: si dispone de varios, repita el formulario.
No se trata de interrumpir nada ni de solicitar autorización: lo que ya funciona sigue funcionando. Declararlo permite cuatro cosas que hoy no pueden hacerse sin conocer qué hay en marcha.
Saber qué aplicaciones y qué usos de IA hay en la Universidad. En el caso de la IA es además una obligación derivada del reglamento europeo.
Comprobar si hay datos personales o sensibles en juego y si la aplicación o el uso encajan con lo que la normativa permite.
Revisar la seguridad de la aplicación, darle alojamiento y base de datos en la infraestructura de la Universidad si procede, y prevenir problemas que no se aprecian desde fuera.
Detectar lo que una unidad ya ha resuelto y que le sirve a otras, en lugar de repetir el mismo trabajo.
Una aplicación o desarrollo propio que ya utiliza alguien, por pequeño que sea: hecho con herramientas de IA, por personal técnico de la unidad o encargado fuera. Y también un uso habitual de IA: un asistente o gema con instrucciones fijas, una automatización que llama a una IA, una herramienta contratada por la propia unidad o cualquier uso de IA en el trabajo diario. Un envío por cada aplicación o uso: si dispone de varios, repita el formulario.
Si lo que desea es proponer algo que aún no existe, el trámite es Proponer una necesidad. Si ya tiene la aplicación y lo que necesita es servidor o base de datos, puede pedirlo en Solicitar infraestructura.
Con la información que facilite basta para empezar; si se necesita más detalle, se le contactará.
Conviene revisar el marco de uso responsable y el semáforo de herramientas: qué se puede usar, con qué cuenta y con qué configuración de privacidad.